10 tendencias que cambiarán tu manera de trabajar (II/II)

6. Generaciones

Por primera vez en la historia cinco generaciones distintas convivirán en las organizaciones. Aprender de profesionales más jóvenes y mayores que nosotros es una fuente de formación única que impacta directamente en cómo se hacen las cosas. Uno de los peligros que amenaza a los lugares de trabajo es etiquetar a los profesionales por la edad. Un Millennial puede ser mentor de software de su abuela y aprendiz de su padre. Las empresas tienen que ser conscientes de este cambio y organizar actividades que promuevan la conexión entre generaciones, intercambiar ideas, capacidades y, todos juntos, mejorar sus habilidades.

7. Bienestar

La empresa se concibe como un catalizador de una vida saludable para los empleados, sus familias y la comunidad. Los profesionales demandan esta propuesta de valor. Quieren que su lugar de trabajo sea un destino para su bienestar y mejorar su calidad de vida, no una fuente de estrés.

Las organizaciones más avanzadas no sólo tratan de concienciar a sus empleados sobre buenos hábitos alimenticios. También crean áreas en las que puedan practicar actividades deportivas; unas iniciativas que no tienen ningún sentido si no forman parte de una cultura corporativa sólida.

8. ‘Personal branding’

La marca personal -personal branding-, lo que somos como profesionales, va todos los días al trabajo. Los empleadores no sólo son conscientes de la fuerza que puede tener su marca para atraer y fidelizar talento, también se han dado cuenta de que sus mensajes se comparten 24 veces más cuando lo hacen sus empleados.

Según Martín, "el branding corporativo de cara a un empleado está en un contenido interesante del puesto, un paquete retributivo atractivo y unas buenas condiciones laborales que incluyan elementos de flexibilidad y equilibrio con la vida personal. No creo en la existencia de la fidelidad sin concesiones".

El poder de la marca personal va más allá de compartir. Por ejemplo, en LinkedIn hay 467 millones de perfiles. Cómo maximizar el impacto en la red y ser diferente es el reto. Los expertos insisten en la definición de la propuesta de valor de cada uno -ya sea profesional o empresa- como la herramienta definitiva.

Compartir buen contenido, mantener una actitud proactiva y apostar por la calidad de los contactos en la red es la receta para destacar. La marca personal es una de las habilidades laborales del futuro. Los Millennials recurren a ella para crecer en su trabajo; y los Baby Boomers, para permanecer en su puesto.

Se hace referencia a la tecnología como la culpable de eliminar puestos de trabajo, pero en este caso afecta positivamente a la vida de las personas. Las redes sociales han puesto en bandeja una popularidad que, eso sí, requiere ser gestionada.

9. Desarrollo sostenible

Acabar con la pobreza y el hambre en el mundo, procurar la salud y el bienestar, la calidad en la educación, la igualdad de género, las energías limpias o reducir las desigualdades son algunos de los objetivos de un desarrollo sostenible en el que tienen que colaborar las organizaciones. La buena noticia es que los empleados están comprometidos con esos valores. Es más, una nueva generación de profesionales y consumidores exigen a las empresas que vayan en esa dirección comprando bienes y servicios que contribuyan a la sostenibilidad.

10. Talento ‘Millennial’

La colaboración y la creatividad son sólo un par de los atributos que convierten a la generación Millennial en una de las más admiradas por las organizaciones. Entender mejor a los nacidos entre 1980 y 1995 aporta una visión más que aproximada de lo que nos depara el futuro.

Esta generación anhela experiencias y un significado en lo que hacen, y valoran las relaciones personales.

Martín subraya que los jóvenes "prefieren trabajar por proyectos porque lo que les interesa es el contenido del trabajo, las herramientas que utilizan y lo que puedan aprender. Les motiva cambiar y formarse en diferentes compañías y manera de hacer las cosas, necesitan transparencia en la comunicación y acceso a la información".

Muchos de estos profesionales serán excelentes jefes. La flexibilidad laboral es una de sus demandas y se caracterizan por su capacidad emprendedora e iniciativa.

10 tendencias que cambiarán tu manera de trabajar (I/II)

¿Y en vuestra empresa cumplen estas tendencias?

Sodexo ha tomado como referencia su experiencia trabajando con más de 10.000 compañías repartidas en 80 países. Las universidades de Columbia y de Harvard, Accenture, McKinsey, LinkedIn o la Federación Internacional de Robótica, entre otros, han colaborado con la multinacional en la elaboración de 2017 Global Workplace Trends, una investigación que se ha completado con 55 horas de entrevistas.

A partir de ahí ha detectado diez tendencias que marcarán el ritmo de trabajo y cambiarán nuestra vida laboral:

1. Agilidad

Se habla de la compañía celular, es decir, un organismo vivo integrado por células autónomas con espíritu de colaboración y en amistosa competencia, que unen sus fuerzas cuando es necesario.

Estamos ante el espíritu startup que alimenta a las empresas que arrancan. Los profesionales saben que tienen que ser ágiles en su trabajo y estar preparados para reaccionar ante imprevistos, es su único salvavidas.

2.Colaboración

Este afán por sacar el máximo partido de los profesionales se refleja en el diseño de las oficinas, en las que se comparte espacio y recursos y se favorecen las interacciones para la resolución de problemas combinando puntos fuertes para abordar cuestiones complejas. Es lo que los expertos definen como lugares de trabajo cruzados que fomentan la creatividad y la innovación.

Es lo que se denomina polinización cruzada -cross pollination- en la que coinciden disciplinas, habilidades, distintas generaciones y el background de cada empleado, un puzle del que surge la innovación que requiere el mercado y que las organizaciones puede fomentar a través de la escucha, la curiosidad, el pensamiento lateral y la creencia de que cualquiera puede innovar.

3.Design Thinking

Es el nuevo mantra de los profesionales y de los empleadores, una metodología de trabajo dirigida a fomentar la innovación en las organizaciones de una forma eficaz y con éxito.

Se trata de poner al empleado en el centro de todo. Más allá de construir un entorno laboral agradable, la tecnología y las posibilidades de trabajar en un entorno virtual, centrarse en el empleado implica un nuevo diseño de la organización que contemple formación y desarrollo, una política de recompensas y la gestión del desempeño.

Más allá de instalar un futbolín o un tobogán en el centro de trabajo, tiene que ver con crear un ambiente en el que el diseño del interior -facility management- esté alineado con políticas de recursos humanos que impacten en la plantilla.

4.Sin fronteras

La reubicación de los trabajadores y los flujos migratorios suponen un cambio inevitable en las organizaciones.

Las empresas tienen la responsabilidad de invertir en el desarrollo de esas habilidades, comenzando por el idioma, y en la integración de ese talento: una mano de obra diversa, experta y comprometida es clave para aumentar la competitividad.

5.Robótica

Los avances de la inteligencia artificial han hecho que algunos robots realicen trabajos que solían hacer los humanos. El desafío al que se enfrentan las organizaciones es explorar este éxito, especialmente cuando colaboran con profesionales en actividades exclusivamente humanas.

Gudrun Litzenberger, secretario general de la Federación Internacional de Robótica, afirma que "muchas personas manifiestan su ansiedad al pensar en los robots, pero en 2030 los aceptarán y comprobarán cómo hacen la vida más sencilla y productiva"

La Regla del 33%

Continuando con los párrafos imprescindibles del ebook de César Piqueras:

Si algo se echa en falta cuando hablamos de liderazgo es estrategia, reflexión y desarrollo de las personas que forman parte de nuestro equipo. tendemos a entender el liderazgo como algo demasiado operativo, demasiado orientado a tareas de gestión.

La regla del 33% divide el tiempo en tres partes y dedica a cada parte un tercio del tiempo total:

· 33% – Hacer. Es la operativa del día a día a la que muchos líderes dedican el 80% de su tiempo. Por ejemplo, meter la cabeza en una hoja de Excel durante dos horas.

· 33% – Pensar. Es la parte de estrategia. reflexionar, planifcar, buscar nuevas oportunidades para el futuro. La mayoría de líderes no dedican ni un 5% a esto.

· 33% – Desarrollar. desarrollar a otros es una de las principales funciones de un líder. Es el tiempo que pasamos con una persona de nuestro equipo promoviendo la reflexión y el compromiso. Para este
cometido las habilidades del coach son clave para un líder.

El problema que se han encontrado muchas empresas para promover un estilo de liderazgo así, es la escasez de recursos. Como hay pocos recursos el líder se convierte en un “operario” más, al que además le añadimos responsabilidades sobre la gestión del equipo y acabará haciendo lo primero, pero nada bien lo segundo.
Cuando esto ocurre estamos trabajando bajo un marco de liderazgo disfuncional que tarde o temprano tiene que fallar.

Las fases de un equipo según Bruce Tuckman

Como paso previo a la lectura de este libro:

anoche me leí de una tirada este ebook de César Piqueras, que podéis descargar de forma gratuita desde su web.

Y hay un conjunto de pasajes que no quiero dejar pasar:

Estas fases generalmente se producen en todos los equipos de los que formamos parte y conviene conocerlas para así poder establecer planes que permitan adecuarnos mejor a cada fase o limar las asperezas que puedan surgir en cada una de ellas.

Fase de Constitución
Se produce cuando los miembros del grupo toman contacto por primera vez entre ellos y empiezan a conocerse unos a otros. Posterior a esto se designan, ya sea consciente o inconscientemente, los roles y estatus que cada uno desempeña dentro del grupo, dejándose claramente establecida la función y sobre quién recaen los distintos liderazgos.
Un ejemplo práctico de cómo facilitar la constitución de un equipo lo vi en una empresa internacional con la que trabajo. Cada vez que se constituye un equipo para liderar un proyecto internacional con personas de diferentes nacionalidades, realizamos un outdoor training como forma de facilitar el contacto y la confianza entre los miembros del grupo.

Fase de Conflicto
Es donde empiezan a aparecer problemas, las personas empiezan a tener dudas y muchas no se sienten integradas en el grupo. En inglés a esta fase se le llama “Storming” (tormenta). Se lucha por influir, liderar, adoptar roles, empiezan a aparecer distintos liderazgos. Si además la comunicación es deficiente e ineficaz, esto dará origen a muchas dificultades que pueden llegar incluso a que el grupo se quede parado sin llegar a superar esta fase.
Los mejores equipos son aquellos que viven el conflicto y las diferencias, que hablan de ellas y que las confrontan.
Si pasamos de puntillas por el conflicto, seguramente éste volverá cuando estemos ejecutando la tarea y sus consecuencias serán mucho más graves.
Es evidente que, aunque exista conflicto, tenemos que evitar los comportamientos tóxicos y “hacernos daño”.

Fase de Normalización
Cuando el conflicto ya ha tenido lugar emerge la normalización. Aquí todos los enfrentamientos son reemplazados por una focalización mayor en la tarea, en definir cómo se va a llevar a cabo, quién o quiénes asumirán qué roles y cómo se tomarán las decisiones.
En este momento, si todo ha ido bien, las personas empiezan a tener la sensación de que es beneficioso trabajar en equipo y empiezan a aportar lo mejor de sí mismos.
En esta fase se establecen las normas, procedimientos, roles, estructuras y formas de ejecutar. Es una fase crucial para dar lugar a
malentendidos.

Fase de Ejecución
Si las tres fases anteriores las hemos hecho bien ahora toca llevar a cabo el proyecto. Uno piensa ¡Qué locura! ¿Para qué estas tres fases anteriores? ¡Qué pérdida de tiempo! Ése es el principal escollo de muchos equipos, que se ponen directamente a “producir” y acaban por no hacer un buen trabajo, acabar distanciados y con conflictos irresolubles.
Por este motivo es tan fundamental llegar a la ejecución después de la formación – conflicto – normalización.
En esta etapa el objetivo esencial es el éxito y la participación plena de todos los miembros hacia esa situación. todos tienen que dar el 100%

Fase de Terminación
Bruce Tuckman se dio cuenta de que los equipos necesitaban ser conscientes de una fase extra, la disolución del equipo. Una vez que se ha completado la tarea el grupo ha de ser lo suficientemente maduro para poder sacar conclusiones, sentirse felices por el trabajo realizado y poder cerrar el proyecto para acometer nuevos retos.

9 formas (creativas) para ser más creativo

1. Haz garabatos (Doodles)

2. Apúntate a una clase de algo nuevo y que no hayas hecho nunca
3. Crea el ambiente adecuado para desarrollar la creatividad

4. Enfoca y mira (literalmente) las cuestiones desde diferentes puntos de vista y muévete (físicamente) para estimular la creatividad

5. Crea y lleva contigo una libreta de ideas o bocetos

6. Piensa con las manos (ten juguetes en la mesa)

7. Escribe relatos cortos de ficción (Flash fiction)

8. Haz y practica el ejercicio de los 30 círculos

9. Juega a intercambiar papeles (Roleplaying) para desarrollar la creatividad y el pensamiento lateral

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Combatiendo la procrastinación

No es la primera, ni la segunda vez que hablamos sobre esta palabra tan de moda ahora: la procrastinación (ver posts)

En este artículo nos muestran 21 pautas (del libro Eat the frog) para conseguir combatir de verdad este gran mal!

Son:

1. Pon la mesa La primera pauta y probablemente la más importante de todas es definir claramente tus objetivos y no desviarte de ellos:

a) Define tus objetivos

b) Escríbelos

c) Define una fecha límite

f) Arranca de inmediato y empieza por realizar una de las tareas

g) Trata de trabajar cada día en tu tarea más importante

2. Planifica tus días por adelantado Está demostrado que nuestra capacidad a planificar y decidir es nuestra mejor arma para evitar la procrastinación. Debes siempre empezar por hacer una lista. A medida que vayas completando tareas, márcalas para poder visualizar tus progresos y motivarte.

3. Ten en cuenta las consecuencias Una visión a largo plazo influye considerablemente en tu comportamiento y tus decisiones a corto plazo. De hecho, algo que pueda tener consecuencia a largo plazo es, por definición, algo importante que tienes que priorizar. Incluso si esto implica sacrificios hoy debes tener en cuenta que los beneficios serán mayores en el futuro.

4. Concéntrate en las áreas de resultados claves Para definir las áreas de resultados clave debes preguntarte ¿Por qué y para qué he sido contratado? Cada puesto de trabajo puede dividirse entre 5-7 áreas claves que dependen totalmente y solamente de ti por lo que si no consigues los resultados nadie más lo hará.

a) Piensa en tus puntos fuertes y en tus puntos débiles.

b) Analiza las áreas dónde obtienes buenos resultados y las áreas dónde no eres tan eficiente.

c) No justifiques ni busques excusas para la falta de rendimiento y resultados en estas áreas.

d) No hagas como la mayoría de las personas que procrastinan las actividades y tareas de áreas dónde no se desenvuelven de forma tan eficiente.

e) Fíjate unos objetivos y haz un plan para lograr paliar tus deficiencias.

5. Aplica la regla de 80/20 también llamada el principio de Pareto La regla del 80/20 es uno de los conceptos más interesantes en cuanto a gestión del tiempo. De hecho, se puede aplicar a todos los ámbitos económicos. Por ejemplo, se dice que el 20% de nuestros esfuerzos nos permitirán alcanzar el 80% de nuestros resultados, o que el 20% de nuestros clientes representarán el 80% de nuestras ventas.

6. Maximiza tus poderes Ser eficiente y productivo depende en buena parte de tu condición física, mental y psicológica. Nuestra productividad desciende después de una jornada de 8-9 horas pero durante el día tenemos fases en las que somos más productivos.

· a) Identifica tus periodos de mayor productividad y aprovéchalos para realizar las tareas más importantes.

· b) Descansa y aliméntate bien. Una causa de la procrastinación es la fatiga.

7. Practica el método A-B-C-D-E todo los días Cuando elabores tu lista de “To do” del día siguiente pon una A-B-C-D-E delante de cada punto de tu lista antes de empezar a hacer nada.

Una A significa que la tarea no sólo es importante sino imprescindible. Tienes que completarla porque las consecuencias de conseguirlo o no son importantísimas. Una B corresponde a algo que debes hacer pero cuyas consecuencias son de menor alcance. Nunca se debe hacer una B antes de hacer una A. Una C representa tareas agradables pero no imprescindibles. Si pones una D delante de una tarea, definitivamente puedes delegar su ejecución y finalmente si otorgas una E a una tarea puedes eliminarla de tu lista ya que su impacto es nulo.

8. Haz los deberes La causa más frecuente de la procrastinación y otros retrasos es la falta de confianza en nuestras habilidades. Si somos conscientes de nuestras limitaciones sobre un trabajo lo más probable es que acabemos sin empezarlo. De lo contrario, si sabemos que podemos hacer el trabajo bien, seremos entusiastas y llenos de energía y, con toda seguridad, evitaremos la procrastinación. Por ello es fundamental sentirse preparado y eficiente en las áreas claves pero hay que mantener y trabajar nuestras habilidades, ampliar nuestro conocimiento a diario para no quedarnos atrás.

a) Lee algo relacionado con tu campo cada día

b) Apúntate a todos los cursos y seminarios que puedan ayudarte a desarrollar tus habilidades

Tu confianza y motivación aumentarán a medida que aprendes y, cuanto más aprendas, mayor será tu capacidad para aprender.

9. Prepárate a conciencia antes de empezar Asegúrate de tenerlo todo preparado a mano antes de empezar. Ordena y limpia tu escritorio para tener sólo una tarea en él.

10. Aprovecha tu talento Hay cosas que puedes hacer que pueden ser extremadamente valiosas para ti u otras personas. Identifica estas áreas únicas y conviértete en un especialista.

11. Identifica las limitaciones y obstáculos En toda tarea, pequeña o grande, hay un factor, un obstáculo, una limitación que determinará la velocidad con la que se podrá completar para alcanzar nuestros objetivos. Tienes que focalizarte en identificar este factor limitador, porque una vez lo hayas conseguido tus progresos se multiplicarán. Aplica la regla del 80/20 a la identificación del factor limitador.

12. Concéntrate en una tarea a la vez. La mejor manera de evitar la procrastinación cuando tenemos una enorme tarea delante de nosotros es concentrándonos en una acción concreta para empezar.

13. Practica la procrastinación creativa La procrastinación creativa es una de las técnicas más eficiente de rendimiento personal. Puesto que no tenemos tiempo para hacer todo lo que tenemos que hacer, sabemos que tendremos que procrastinar de todas formas. Di “No” a todas esas cosas que no son relevantes para ti. Tu trabajo consiste en procrastinar esas tareas que no tienen mucho valor y así disponer de más tiempo para realizar otras que si lo tienen.

14. Obedece la ley de la eficiencia forzosa Esta ley dice que no hay nunca tiempo para hacerlo todo, pero siempre suficiente tiempo para hacer lo más importante. Cuando te quedas sin tiempo y las consecuencias por no completar una tarea son muy serias, siempre encuentras tiempo para acabarlas, incluso en el último momento. El problema es que tienes que trabajar bajo presión y con mayor estrés, por lo que surge falta de rigor y se pueden multiplicar los errores.

15 Ponte la presión Sólo un 2% de las personas son capaces de trabajar sin supervisión. Son líderes. Tu trabajo consiste en ponerte la presión y no esperar que otra persona lo haga en tu lugar. Debes escoger tus ranas y comértelas por orden de importancia.

16. Motívate Conviértete en tu coacher personal, habla contigo mismo, motívate y felicítate. Tu auto-estima, la opinión que tienes de ti mismo, es determinante.

17. Empieza siempre por la tarea más difícil Una de las técnicas más efectivas para evitar la procrastinación y hacer cosas más rápidamente es empezar por la tarea más difícil de todas.

a) Haz la lista de las tareas que debes hacer mañana.

b) Revisa tu lista utilizando las técnicas del 80/20 y del A-B-C-D-E.

c) Una vez hayas seleccionado tu A, prepara tu espacio de trabajo.

d) Por la mañana, se disciplinado: levántate, prepárate y empieza a trabaja enseguida en esta tarea sin interrupciones.

e) Repítelo durante 21 días hasta que se convierta en un hábito y duplicarás tu productividad.

18. Crea un estado de urgencia Cuanto más rápido te muevas más energía sientes. Cuanto más rápido te muevas más cosas podrás hacer y mejor te sentirás. Cuanto más rápido te muevas más experiencia y conocimiento podrás adquirir. Cuanto más rápido te muevas más competente serás en tu trabajo.

19. Desmenuza la tarea Uno de los motivos de la procrastinación es que esas tareas tan importantes nos parecen enormes e inalcanzables. La mejor técnica es la de desmenuzar esta enorme tarea en pequeñas sub-tareas que completaremos una tras otra.

20. Resérvate grandes segmentos de tiempo Prográmate cada día largos periodos de tiempos durante los cuales no estarás interrumpido y utilízalos para trabajar en tu tarea más importante.

21. Focalízate en tu tarea Una vez empieces a trabajar intenta evitar las distracciones e interrupciones hasta haber acabado totalmente. Cada vez que te pares debes acordarte de dónde lo dejaste y mentalizarte para empezar de nuevo sabiendo que eso requiere esfuerzos, disciplina y persistenca.

10 Malos hábitos que debes eliminar para ser exitoso

Artículo de Javier Díaz:

1. La dispersión

Un hábito dañino es dispersar la energía haciendo varias cosas a la vez, sin concentrarte en la tarea más importante. Escoge un momento determinado para responder los correos y revisar las redes, o estas absorberán tu tiempo sin que te des cuenta.

2. Decir “Sí” a todo

Dicen que una de las cosas que se aprenden después de los 40 es a decir “No”. Investigaciones recientes de la Universidad de California muestran que las dificultades para decir “no” pueden producir cansancio mental, estrés y depresión.

3. El sedentarismo

El ejercicio es excelente para la salud del cuerpo y de la mente, y estudios recientes dicen que caminar favorece la creatividad y las nuevas ideas.

4. La mala alimentación

Uno de los factores más importantes para encontrar el balance que permite que alcancemos nuestras metas tiene que ver con lo que comemos. Una dieta equilibrada puede ser la expresión de una vida saludable y ordenada, y por tanto de una mente sana capaz de proyectarse al futuro con éxito.

5. La indecisión

Muchos autores afirman que no tenemos tantos problemas como decisiones que tomar. Así, nuestras circunstancias de vida, sus acontecimientos y cambios, no son el resultado fatal de eventos externos sino de nuestras elecciones, en las cuales decidimos como interpretar y cómo enfrentar eso que nos pasa. En fin, detrás de cada éxito resonante hay una decisión tomada con determinación.

6. No descansar lo suficiente

Si no tenemos un sueño de al menos 7 horas al día, es muy probable que no tomemos las mejores decisiones. Dormir bien significa que recargamos baterías y estamos listos para seguir el camino hacia la realización de nuestro proyecto.

7. No planificar

Lograr cualquier cosa en la vida requiere básicamente de tres cosas:definir el objetivo, hacer un plan y lanzarse a la acción. Al disponer de una guía sistemática para las actividades, podrás ordenar mejor tus pensamientos y dirigir mejor tu energía. Desde las tareas más sencillas hasta las más complejas, pasando por aquellas rutinarias que son como el protocolo diario, la hoja de ruta siempre es un buen aliado.

8. La procrastinación

Posiblemente este sea el enemigo número uno de los emprendedores. Definido el objetivo y elaborado el plan, resta la ejecución, las acciones que te acercarán a tu meta. Sobre esto, es bien conocido el dicho: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Procrastinar, sería lo contrario: mejor dejo para mañana lo que puedo hacer hoy. Y de aquí a la holgazanería no hay mucha distancia. No puede haber excusas, no puedes posponer la ejecución de las acciones.

9. Ser negativo

Otro hábito que las personas suelen exhibir, muchas veces inconscientemente, es la negatividad. Pensamientos como “fracasará”, “eso no es posible” o “no se puede”, deben ser desterrados de tu mente. Entre los hábitos dañinos, este rivaliza con la procrastinación por el primer lugar entre los más tóxicos para el emprendedor. Si identificas este rasgo en ti, tal vez sea el mejor momento para convertirte en una persona optimista.

10. Inconstancia

Puede que después de llevar tu emprendimiento adelante por un tiempo, tu entusiasmo se debilite frente a obstáculos que nunca imaginaste que se presentarían. En este punto, pueden pasar dos cosas: que te rindas y renuncies a tu sueño, o que decidas aprender de cada obstáculo y perseverar hasta lograr tu cometido. La idea de tirar la toalla suele aparecer. Cuando esto ocurra, ignórala y sigue adelante.

¿Qué? ¿Cuántos malos hábitos de estos tenéis? Yo más de 1 J.

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