¿Qué es Druid?

Druid es un data store open-source Java pensado para soportar queries OLAP sobre eventos (despliegues de trillones de eventos y PB de datos), el almacenamiento se hace sobre S3 o HDFS

Druid soporta ingesta de datos en real time, exploración de datos flexible y agregación. El lenguaje de consultas de Druid es JSON (estilo ES) pero Apache Calcite tiene un Adapter Druid para consultar en SQL:

Druid está inspirado en data stores analíticas como Google’s BigQuery/Dremel, Google’s PowerDrill y en infraestructuras de búsqueda.

Druid indexa los datos para crear vistas y almacena los datos en un format columnar optimizado para agregaciones y filtros.

Un cluster Druid se compone de diversos tipos de nodos, cada uno de ellos diseñado para desarrollar un conjunto de cosas, estos nodos no requieren estar en HW individual.

Sus características principales son:

· Queries OLAP por debajo de Segundo: Druid tiene un modelo columnar e índicex invertidos lo que permite realizer filtrado multi-dimensional y escaneo en milisegundos.

· Ingesta en Streaming en Real-time: Las bases de datos analíticas típicas ingestan vía Batch, Druid hace la ingesta sin bloqueo y permite la ingesta de forma simultánea a las consultas.

· Aplicaciones Analítics: las características de Druid como el multi-tenancy hace que se puedan desarrollar aplicaciones analíticas para miles de usuarios concurrentes

· Reducción de costs

· Alta Disponibilidad

· Escalabilidad

Druid es adecuado cuando existen requisitos como:

  • Aplicaciones que requieren agregaciones rápidas y Analítica exploratoria
  • Análisis de los datos según llegan (en tiempo real)
  • Gran volumen de datos
  • Data Store sin Single Point of Failure

Seguro que tras leer esto os preguntáis cómo Druid se compara con un Cassandra, con un ES, con un Impala, aquí las respuestas:

Dentro de las referencias de Druid se habla de:

  • 3+ trillion events/month
  • 3M+ events/sec through Druid’s real-time ingestion
  • 100+ PB of raw data
  • 50+ trillion events
  • Thousands of queries per second for applications used by thousands of users
  • Tens of thousands of cores

Las quejas son un veneno para tu cerebro

¿Por qué las personas se quejan? La mayoría de las personas se quejan porque al exteriorizar sus emociones y pensamientos se sienten mejor, o al menos eso creen. Sin embargo, la ciencia señala que quejarnos no nos hace bien, expresar esa negatividad puede hacer que nos sintamos peor.

El problema se encuentra en el cerebro. Quejarse altera nuestras redes neuronales y puede tener serias repercusiones para nuestra salud mental.

Cuando pensamos en algo, una neurona libera una serie de neurotransmisores, a través de los cuales se comunica con otra neurona y establece una especie de puente a través del cual pasa una señal eléctrica. De esta forma se transmite la información en el cerebro. Cada vez que se produce una sinapsis, ese camino se consolida. De esta forma se crean auténticas autopistas neuronales en nuestro cerebro, las cuales nos permiten, por ejemplo, conducir de manera automática o caminar sin tener que pensar en cómo movemos los pies.

Estos circuitos en función de la práctica pueden cambiar, debilitarse o consolidarse.

El problema es que cuando nos quejamos y nos llenamos de pensamientos negativos, estaremos potenciando precisamente esas redes neuronales, alimentando la negatividad que da lugar a la depresión.

Mientras más nos quejemos, más negro veremos el mundo, porque son precisamente esos caminos neuronales los que estamos potenciando, en detrimento de otros, mucho más positivos y beneficiosos para nuestra salud emocional.

Las quejas no solo afectan las conexiones neuronales de la persona que se lamenta sino también de quienes están a su alrededor. De hecho, es probable que después de haber escuchado a un amigo quejarse durante varias horas, te sientas como si te hubiesen drenado, como si te hubieran robado la energía. Esto se debe a que nuestro cerebro está programado para la empatía. Las neuronas espejo se encargan de que podamos experimentar las mismas sensaciones que la persona que tenemos delante, ya sea alegría, tristeza o ira. Nuestro cerebro intenta imaginar qué siente y piensa esa persona, para poder actuar en consecuencia y modular nuestro comportamiento.

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